Tu eres el Otro
“El sutil Arte de Dar para Recibir.”
Las verdades espirituales son muy simples, pero profundas. Requieren contemplación para poder integrar su sabiduría y que impacten nuestra consciencia.
Si has visto alguna vez un ‘boomerang’ es fascinante experimentar como algo que lanzamos muy fuertemente hacia el horizonte, da una vuelta completa y regresa a su punto de partida.
De la misma manera cada interacción que tenemos en el mundo externo, genera una onda vibratoria que se extiende como olas en el océano de la Consciencia Colectiva en la que todos existimos, imprimiendo estas vibraciones en las personas más cercanas que formaron parte de la interacción contigo y luego siguen expandiéndose en un movimiento circular hasta que logran regresar al origen, en este caso nosotros. En el camino pueden afectar a miles de seres inconscientemente. Regresan a nosotros también como vibraciones, ya sea de alta frecuencia o de baja frecuencia según lo que hayamos emitido originalmente.
La inteligencia suprema que coordina todas estas interacciones, atrae situaciones y personas que puedan facilitar esta entrega.
Lo que estás viendo en el mundo externo es la parte inconsciente de ti mismo.
A veces es muy hermosa, a veces muy dolorosa.
Si nos paramos frente al espejo y empezamos a pelear, realmente ¿con quién estás peleando? Tan solo con nosotros mismos.
Es por eso que culpar nunca ayuda, porque es tan solo una reacción donde evitamos volvernos responsables y enfocarnos en el crecimiento que la vida nos está ofreciendo.
La vida es un proceso altamente inteligente que sabe exactamente que traer y en que momento.
Cuando entendemos esto, la ‘confianza’ es un subproducto, podemos confiar en la vida incluso en momentos de sufrimiento.
Utiliza cada oportunidad que tienes en tu familia, en el trabajo, con tus amigos o en la calle para ayudar al otro desde donde sea que puedas.
’Tú eres el otro.‘
Todo lo que des es tan solo algo que te estás dando a ti mismo.
Cuando los discípulos le preguntaron al gran maestro iluminado “¿Porque nos amas tanto? ¿Porque haces todo este esfuerzo por ayudarnos?” • el maestro respondió:
“Yo no veo a nadie distinto de mi, yo no te estoy amando a ti, tan solo me estoy amando a mi mismo. El único amor que existe es el amor por uno mismo. No hay nadie más. Cuando te veo, no eres distinto de mi. Tú eres yo y yo soy tú.”
Toda la ayuda que ofrezcas a este mundo te la estás ofreciendo a ti mismo realmente.
Cuando sea que sientas que tu vida no está fluyendo con la abundancia que naturalmente nos pertenece, cuando sea que no estés pudiendo crear la realidad que deseas, busca una manera de ‘dar lo que quieres recibir’ a alguien más. Sé auténtico, pero ayuda en cada pequeña oportunidad que tengas.
Este principio universal del amor es tan simple, pero tiene la capacidad de corregir cualquier problema en el inconsciente, liberarte de cualquier sufrimiento e incluso reescribir tu destino.
Hay días que nuestra energía es más alta y otros más baja, pero no importa cuanto des • a veces una sonrisa es suficiente • a veces un momento de atención • o una palabra de gentileza puede impactar al otro más de lo que nos podemos imaginar. Haz un esfuerzo por tocar el corazón del otro y esa gentileza te tocará a ti.
Tú tienes en tus manos el acceso al banco de gracia más grande que hay en esta vida, si tan solo aprendes el arte sutil de dar para recibir.
11 de Febrero, 2020 • Escrito por Daniel Bellone.